La inteligencia artificial, los sistemas autónomos y los drones pueden ayudar a detectar actividades sospechosas y proteger buques, puertos e infraestructuras críticas.
Sin embargo, también pueden facilitar ciberataques, interferencias en la navegación y errores que agraven las tensiones.
Rattray pidió reforzar la cooperación internacional y garantizar la supervisión humana, la transparencia y la rendición de cuentas.
También subrayó la necesidad de que todos los países puedan evaluar y regular estas tecnologías.
El objetivo es aprovechar sus beneficios sin poner en peligro a los marinos, las comunidades costeras ni la paz y la seguridad internacionales.(Fuente: Noticias ONU, 29.10.2026; Foto: , publicada en ONU Noticias).
