La normativa exige sistemas de gestión de la seguridad, ensayos fiables, validación de los casos de seguridad y supervisión continua durante el servicio.Así, el rendimiento de los sistemas de conducción autónoma debe igualar o superar al de un conductor humano competente. Dado que los sistemas deben encargarse de todas las tareas de la conducción (por ejemplo, girar el volante, acelerar, desacelerar, encender las luces, señalizar, etc.), los fabricantes deben demostrar ante las autoridades de seguridad un diseño sólido, la validación y el cumplimiento de las normas de tráfico mediante simulaciones, pruebas en circuito y ensayos en condiciones reales.
El responsable de Comunicación de la Comisión, Jean Rodriguez, detalló que el marco cuenta con el respaldo de los principales mercados automovilísticos.
"Este avance viene respaldado por los principales mercados automovilísticos mundiales, incluyendo, Estados Unidos, China, la Unión Europea, Japón, Canadá y el Reino Unido. Esto permitirá la salida al mercado de vehículos sin conductor a nivel mundial, tanto para el transporte de personas como el de carga".
Al evitar enfoques nacionales fragmentados, el reglamento ofrece claridad a los fabricantes, confianza a los consumidores y una vía para ampliar la innovación de forma segura en todos los mercados.
El reglamento entrará en vigor dentro de aproximadamente un mes.(Fuente: Noticias ONU, 24.06.2026; Foto: Unsplash/ Hoseung Han).