A medida que pasan las horas se reduce la posibilidad de encontrar a supervivientes bajo los escombros de los edificios derrumbados por el temblor de magnitud 7,7.
El equipo de la ONU en Myanmar está trabajando para proporcionar asistencia inmediata y apoyar los esfuerzos de recuperación. Ha destinado 12 millones de dólares de fondos de emergencia para proporcionar asistencia en efectivo y alimentos, refugio, agua, saneamiento, remoción de escombros y atención médica.
El desastre ha afectado a seis regiones donde viven más de 28 millones de personas, entre ellas 6,7 millones de niños. (Fuente: Noticias ONU, Foto: UNICEF).
