El estudio, elaborado por la Oficina de las Naciones
Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres y la Organización
Meteorológica Mundial (OMM), detalla que muchas de las naciones
desprotegidas son países en desarrollo que están en la primera línea
de vulnerabilidad frente al cambio climático.
Además, precisa que menos de la mitad de los países más pobres
y sólo un tercio de los pequeños Estados insulares en desarrollo cuentan
con un sistema de alerta temprana multirriesgo.
Los sistemas de alerta temprana han probado que pueden
reducir el daño a las personas y los bienes materiales antes de
peligros inminentes como tormentas, tsunamis, sequías y olas de calor,
entre otros. Los sistemas de alerta temprana de riesgos múltiples
abarcan varios peligros que pueden ocurrir solos, simultáneamente o en
cascada.
Muchos sistemas sólo cubren un tipo de peligro, como inundaciones
o ciclones. Dado que el cambio climático provoca fenómenos
meteorológicos más frecuentes, extremos e impredecibles, es más urgente que
nunca invertir en sistemas de alerta temprana que aborden riesgos
múltiples, apunta el informe.
En su mensaje para la jornada, el Secretario General de la ONU,
António Guterres, recordó que las calamidades cuestan vidas y
miles de millones de dólares en pérdidas y daños, al margen de
acarrear otro tipo de problemas sociales.
“Las catástrofes climáticas desplazan a tres veces más personas
que las guerras. La mitad de la población ya se encuentra en la zona
de peligro. El mundo no está invirtiendo en la protección de las vidas
y los medios de subsistencia de quienes están en primera línea. (…) La
gente necesita estar advertida con suficiente antelación a fin de
prepararse para afrontar fenómenos meteorológicos extremos Por eso pido
que la alerta temprana alcance una cobertura universal en los
próximos cinco años”, dijo Guterres. (Fuente: Noticias
ONU, 13.10.2022; Foto: UNDRR/Chris Hub).