jueves, 22 de marzo de 2018

El Papa Francisco pide defender el acceso a los recursos hídricos

El Papa Francisco ha publicado, el jueves 22 de marzo, un mensaje en la red social Twitter con motivo del Día Mundial del Agua en el que afirma que “defender la tierra, defender el agua, es defender la vida”.
 
Defender la tierra, defender el agua, es defender la vida.
Papa Francisco (@Pontifex_es) 22 de marzo de 2018
 
De esta manera, el Santo Padre ha querido sumarse a las celebraciones de este día dedicado a la gestión del agua y a la defensa de los ecosistemas acuáticos por la ONU en 1992. El primer Día Mundial del Agua se celebró el 22 de marzo de 1993.
 
En ocasiones anteriores, el Pontífice mostró su preocupación por la gestión del agua y los problemas de las malas políticas sobre los recursos hídricos y la protección del medio ambiente.
 
El 24 de febrero de 2017, en el contexto del Seminario Derecho humano al agua celebrado en la Pontificia Académica de las Ciencias, el Papa pronunció un discurso en el que llamó a “asumir que no toda agua es vida: sólo el agua segura y de calidad”.
 
En ese sentido, afirmó que “todas las personas tienen derecho al acceso al agua potable y segura; se trata de un derecho humano fundamental, y una de las cuestiones centrales del mundo de hoy”.
 
Señaló también que “el derecho al agua es fundamental para la supervivencia de las personas, y determina el futuro de la humanidad”. (Fuente: ACIprensa).

El porqué de la Década del Agua.

Con la demanda de agua dulce, que se prevé que aumente más del 40 % a mediados de siglo, y el creciente impacto del cambio climático, la escasez de agua constituye una gran preocupación, alertó el Secretario General de la ONU durante el lanzamiento del Decenio en la Asamblea General.
 
El decenio busca acelerar las iniciativas encaminadas a hacer frente a los desafíos relativos a los recursos hídricos y fue proclamado por la Asamblea General comenzando el 22 de marzo de 2018 y terminando en la misma fecha de 2028.
 
La década hace énfasis en el desarrollo sostenible y una mejor gestión del agua para lograr los objetivos sociales, económicos y ambientales y ejecutar proyectos relacionados con éstos.
 
Otra de las metas principales del Decenio es conseguir también que la comunidad internacional impulse la adopción de programas ya existentes, tales como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y el Acuerdo de París de 2015.
 
La campaña resalta además la importancia de promover el uso eficiente del agua a todos los niveles, teniendo en cuenta el nexo entre el agua, la energía, los alimentos y el medio ambiente. (Fuente: Noticias ONU).
 

Datos importantes

-Unos 2100 millones de personas no tienen acceso a agua potable (Fuente: OMS/UNICEF, 2017)
 
-Aproximadamente 4500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento salubres (Fuente: OMS/UNICEF, 2017).
 
-La escasez de agua afecta al 40 % de los habitantes del planeta (Fuente: OMS).
 
-El 90 % de los desastres naturales están relacionados con el agua. (Fuente: UNISDR)
 
-El 80 % de las aguas residuales vuelven a los ecosistemas sin haber sido tratadas o reutilizadas (Fuente: UNESCO, 2017).

El 40% de la población mundial se ve afectada por la escasez de agua

Para el año 2050, al menos una de cada cuatro personas vivirá en un país donde la falta de agua dulce será crónica o recurrente”, aseguró Antonio Guterres el 22 de marzo, Día Mundial del Agua.
 
El titular de la ONU recalcó que sin una gestión efectiva de los recursos hídricos se corre el riesgo de intensificar las disputas entre las comunidades e incluso aumentar las tensiones entre las naciones.
 
“Hasta ahora, históricamente, el agua ha demostrado ser un catalizador para la cooperación, no para el conflicto. Pero no podemos dar por sentados ni la paz ni nuestros preciosos y frágiles recursos hídricos”, dijo.
 
Actualmenteel 40 % de la población mundial se ve afectada por la escasez de agua, el 80 % de las aguas residuales se vierten sin tratamiento al medio ambiente y más del 90 % de los desastres están relacionados con el agua.
 
Además, más de 2000 millones de personas carecen de acceso a agua potable y más de 4500 millones carecen de servicios de saneamiento adecuados. Muchas de las enfermedades más graves en el mundo en desarrollo están directamente relacionadas con el agua potable insegura, el saneamiento deficiente y las prácticas de higiene insuficientes.
 
“Quiero aprovechar hoy el lanzamiento de la Década de Acción del Agua para hacer un llamado a nivel internacional para que actuemos en materia de agua, saneamiento e higiene”, expresó Guterres.
 
El Secretario General recordó que existen nuevas tecnologías para mejorar la forma en la que se administra el agua, pero a menudo estas son inaccesibles para quienes más lo necesitan.
 
“Por ejemplo, las mujeres y las niñas de los países de bajos ingresos gastan alrededor de 40.000 millones de horas al año en la recolección de agua. Eso es el equivalente al esfuerzo anual de toda la fuerza de trabajo de un país como Francia”, dijo Guterres, señalando que ese tiempo podría ser invertido en asistir a la escuela o buscar medios de subsistencia.
 
El titular de la ONU reveló que los Estados Miembros le han pedido que prepare un Plan de Acción para el Decenio del Agua y que este tendrá tres objetivos.
 
-Transformar el enfoque actualmente basado en silos para el suministro de agua, el saneamiento, la gestión y la reducción del riesgo de desastres para combatir mejor el estrés hídrico, el cambio climático y aumentar la resiliencia.
 
-Alinear todos los programas y proyectos de agua y saneamiento existentes con la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.
 
-Generar una voluntad política para fortalecer la cooperación y las alianzas.(Fuente: Noticias ONU).

martes, 20 de marzo de 2018

Américas : No se hace lo suficiente para detener enfermedades no transmisibles

La directora de la Organización Panamericana de la Salud pidió mejores políticas públicas para enfrentar enfermedades como el cáncer, la diabetes, las dolencias cardiovasculares o las respiratorias que causan 5,2 millones de muertes al año y traen costos enormes para la región.
 
Carissa F. Etienne señala que los avances en la lucha contra las enfermedades no transmisibles dependen del compromiso político, en particular de los gobiernos nacionales para que trabajen de una manera multisectorial anteponiendo primero la salud antes que la propia política, las ganancias económicas o la promoción personal.
 
Sus declaraciones fueron escuchadas en una reunión del consejo permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral el 20 de marzo, en el que se destacó que estas enfermedades afectan de manera desproporcionada a los más vulnerables.
 
Durante el encuentro el presidente de Uruguay, Tabaré Vasquez, instó a las Américas a unirse para trabajar en soluciones contra estos padecimientos durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, cuando se realizará una reunión de alto nivel sobre el tema. “Solamente unidos podremos vencer en esta lucha. Solamente unidos podremos defender la salud de nuestra gente. Solamente unidos podremos defender la vida de las personas”, subrayó.
 
El cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y las enfermedades crónicas respiratorias son las principales enfermedades no transmisibles que se sufren en las Américas. Un tercio de quienes mueren por estas mueren de manera prematura, con menos de 70 años.
 
Se estima que más de 200 millones de personas en la región viven con uno de estos males y que necesitan tanto cuidados médicos a largo plazo como acceso a medicinas.
 
Se estima que las enfermedades no transmisibles pueden llevar a Perú a perder un 7% de su Producto Bruto Interno (PBI), cada año por los próximos quinceaños, y que Jamaica perdería un 4% de su PBI y Costa Rica un 4,4%.
 
Las pérdidas económicas son enormes debido a los costos asociados a la perdida de la productividad por muertes prematuras y a los gastos en servicios de salud.
 
“La evidencia nos muestra que las políticas regulatorias en materia financiera, comercial, laboral, en la agricultura, el desarrollo social y la educación, entre otras, pueden tener un mayor impacto en prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles, que el sector de la salud por sí solo”, afirmó Etienne.
 
Si bien hay avances en la región para reducir la carga de enfermedades no transmisibles, aún queda mucho por hacer, en particular en el abordaje de los factores de riesgo como el consumo de tabaco, alcohol y las dietas poco saludables.
 
La directora de la Organización Panamericana de la Salud resaltó la interferencia de la industria, al igual que los intereses económicos y comerciales, que impiden la implementación de políticas para controlar estas enfermedades.
 
Etienne destacó el liderazgo de Uruguay en medidas de control de tabaco y llamó a seguir su ejemplo “de poner regulaciones más fuertes”. También puso de ejemplo las políticas de impuestos a las bebidas azucaradas implementadas por México, Barbados y Dominica, y las políticas de promoción de dietas saludables a través del etiquetado de alimentos para informar a los consumidores, que se han puesto en marcha Chile y Ecuador. (Fuente:Noticias ONU)
 

lunes, 19 de marzo de 2018

¿Puede ayudarnos la naturaleza a mejorar la gestión del agua?

Alrededor de 3600 millones de personas habitan actualmente en zonas que pueden sufrir la carencia de agua al menos un mes al año. Para el 2050, la población afectada podría situarse entre los 4800 y 5700 millones de personas según la ONU.

La contaminación del agua en los ríos de África, Asia y América Latina ha empeorado desde los años noventa y se cree que  en las próximas décadas, poniendo en riesgo el medio ambiente, la salud y el desarrollo sostenible.     

Una de las opciones que proponen las Naciones Unidas para remediar esta situación son las llamadas soluciones basadas en la naturaleza, que usan o imitan procesos naturales para la gestión del agua. Tales soluciones comportan mejoras en el suministro y la calidad y, a su vez, ayudan a reducir el impacto de los desastres naturales.

Una solución basada en la naturaleza puede efectuarse a través de la conservación o mejora de los ecosistemas naturales o mediante la creación de procesos naturales en un hábitat modificado o artificial. De esta formase puede asegurar la disponibilidad y calidad del agua.

Los diferentes tipos de soluciones  van desde la escala personal, el uso de los llamados inodoros secos, hasta una escala macro, como las aplicaciones a nivel de paisaje, o las adecuadas para entornos rurales y urbanos, como los usos de muros verdes o los jardines en las azoteas.

Un claro ejemplo de este tipo de soluciones tuvo lugar el año 1986 cuando el Estado de Rajasthan, en la India, sufrió una grave sequía.  El trabajo conjunto de una ONG y las comunidades locales durante los años siguientes logró establecer estructuras de captación de agua y regeneración de los suelos y los bosques de la región. Esta situación condujo a un aumento del 30% de la cubierta forestal, el aumento del nivel de las aguas subterráneas varios metros y la mejora de la productividad de las tierras de cultivo.

Todas estas medidas son un ejemplo de buenas prácticas recomendadas en el último informe de las Naciones Unidas, Soluciones Basadas en la Naturaleza para la Gestión del Agua que se presentó el 19 de marzo en la ciudad de Brasilia, en Brasil, durante el marco del VIII Foro Mundial del Agua.

El documento identifica al agua no como un elemento aislado, sino como parte de un complejo proceso natural que implica la evaporación, la precipitación y la absorción del agua a través de los suelos. (Fuente: Noticias ONU

La fuerza de la naturaleza cuesta miles de millones a la agricultura


La agricultura es un sector que depende del clima, la tierra y el agua, por lo que los fenómenos meteorológicos, sísmicos y biológicos alteran el nivel de producción agrícola, provocando escasez y aumentando el precio de los alimentos.

El sector agrícola y ganadero, así como la silvicultura, pesca y acuicultura, “se enfrentan a muchos riesgos, como la volatilidad del clima y del mercado, plagas y enfermedades, fenómenos meteorológicos extremos y un número cada vez mayor de crisis y conflictos prolongados”, advirtió el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

De acuerdo con el informe presentado por la FAO y el Gobierno de Vietnam, entre 2005 y 2015, los desastres naturales han provocado pérdidas por valor de 96.000 millones de dólares en los países afectados: 48.000 millones en Asia, 26.000 millones en África y 22.000 millones en América Latina y el Caribe.

Dependiendo del fenómeno, las consecuencias son distintas. Las inundaciones, por ejemplo, afectan con mayor intensidad a la pesca y la producción de cultivos, y las tormentas tienen un gran impacto sobre la silvicultura. Tradicionalmente, es la agricultura asiática la que se ve estancada por las inundaciones y las tormentas, pero en los últimos años también ha sufrido las repercusiones de los terremotos, los tsunamis y las temperaturas extremas

Las sequías, que son responsables del 83 % de las pérdidas que absorbe la agricultura, tienen un mayor impacto en la ganadería. Las regiones más perjudicadas por este fenómeno son África y América Latina y el Caribe, donde los daños ascienden a 10.700 y 13.00 millones de dólares, respectivamente. Además, en África en particular, las plagas de los cultivos y las enfermedades de los animales han empeorado la situación.

Y los pequeños Estados insulares en desarrollo, que son especialmente vulnerables a los desastres naturales, se ven constantemente azotados por tsunamis, terremotos, tormentas e inundaciones. Las pérdidas económicas generadas por estos fenómenos alcanzaron los 14.000 millones entre 2008 y 2015.

De acuerdo con el informe, cada vez existen más factores que ponen en peligro la estabilidad de la agricultura y, según el representante de FAO, “esto se ha convertido en una nueva normalidad”.

Por lo general, los desastres naturales tienen un impacto directo sobre la agricultura, pero existen otros elementos que repercuten en el sector a medio y largo plazo. El documento señala que los desastres suelen yuxtaponerse a las crisis prolongadas, que agravan todavía más situaciónla inestabilidad, la violencia y las enfermedades arrasan con la agricultura y las formas de subsistencia, sobre todo en las zonas rurales, provocando pobreza y hambre.

“Construir un marco más integral y ambicioso de resiliencia de la agricultura ante los desastres es crucial para garantizar el desarrollo sostenible, que es una piedra angular para la paz y la base para la adaptación al cambio climático”, concluyó Graziano da Silva.(Fuente: Noticias ONU).

jueves, 15 de marzo de 2018

Ecuador combate la marea de plástico

Durante una limpieza costera en la isla de Baltra, Galápagos, el director regional del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Leo Heileman, y el ministro del Ambiente de Ecuador, Tarsicio Granizo, pidieron a los gobiernos, las empresas y los consumidores a nivel global más acciones para reducir el uso de plásticos desechables.
 
Los océanos reciben una amplia cantidad de residuos de fuentes terrestres y marina que dañan a los animales, plantas y microrganismos que los habitan. Se prevé que el constante aumento de la población aumente el impacto de los desechos sobre el ecosistema marino.
 
Se calcula que entre el 60 % y el 90 % de la basura marina está formada por plástico, se vierten anualmente en los mares del mundo hasta trece millones de toneladas de este material, y la mitad de ellas correspondes a productos desechables como bolsas y sorbetes, que pueden permanecer en el medio ambiente hasta quinientos años.
 
Ante esta situación, ambos representantes manifestaron la necesidad de modificar los patrones de producción y consumo “para frenar este torrente de contaminación”, según palabras de Heileman, y reafirmaron sus intenciones de continuar colaborando para cumplir con los objetivos derivados de la tercera sesión de la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, donde los gobiernos del mundo alcanzaron una resolución para ampliar los esfuerzos internacionales contra la basura marina.
 
El dirigente del Programa, elogió los esfuerzos ambientales de Ecuador, que ha buscado soluciones multilaterales a los grandes problemas ambientales de nuestro tiempo”.
 
El país ha impulsado una serie de medidas para fomentar el “desarrollo limpio” y abordar el problema de la contaminación desde tierra firme. De hecho, junto con otra serie de países, forma parte de la campaña Mares Limpios, que está trata de que los gobiernos, las empresas y la sociedad civil se comprometan para reducir drásticamente la contaminación por plásticos en los océanos.
 
Durante la limpieza marina y submarina, los representantes se centraron también en las continuas acciones de conservación de los habitantes y las autoridades del icónico archipiélago ecuatoriano, donde se declaró 2018 como un año de guerra contra el plástico.
 
Las autoridades del Parque Nacional Galápagos expresaron su determinación de reducir el uso de plásticos desechables en las islas, intensificar su programa de limpieza costera y mejorar las medidas de bioseguridad para proteger a la fauna local.
 
En el año 2014, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos prohibió el comercio, distribución, expendio y entrega de bolsas plásticas desechables, y desde el año 2004 se ejecuta un programa intensivo de limpieza de costas, ante la abrumadora cantidad de desechos que llegan desde Asia, Estados Unidos o América del Sur.
 
Las Islas Galápagos, conocidas mundialmente como un laboratorio viviente de la evolución de especies, son Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y está ubicado a unos mil kilómetros al oeste del territorio continental de Ecuador. Sus áreas protegidas comprenden un archipiélago con 8000 kilómetros cuadrados en islas y una reserva marina de 138.000 kilómetros cuadrados con 2017 especies que solo viven en este lugar.(Fuente: Noticias ONU).