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jueves, 28 de mayo de 2026

León XIV publicó 'Magnifica humanitas', una guía ética y moral ante el desafío de la IA

El papa León XIV publicó el lunes 25 de mayo, su primera carta encíclica, titulada Magnifica humanitas, un documento centrado en "la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial".

En el texto, el Papa advierte sobre los riesgos de un desarrollo tecnológico sin control ético y propone aplicar los principios de la Doctrina Social de la Iglesia para que la inteligencia artificial sirva al bien común y no se convierta en un instrumento de poder en manos de unos pocos. 

"En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de ser oscurecida por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, preservando con amor esa magnífica humanidad que nos fue dada y mostrada en su plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás reemplazar en todo su esplendor", escribe León XIV en su primera encíclica, de 231 páginas, dividida en cinco capítulos.

La dimensión antropológica es una constante a lo largo de la encíclica, que es, en efecto, un documento social, pero donde la sociedad no es otra cosa que el hogar en el que la humanidad puede ser ella misma y florecer. Desde el individuo, pasando por la familia -piedra angular de la sociedad-, hasta las estructuras que posibilitan la vida social, como la economía y la política.

La encíclica plantea que la humanidad se encuentra ante una "elección decisiva", representada por dos imágenes bíblicas: construir una nueva "torre de Babel", basada en el orgullo y la eficiencia que deshumaniza, o "reconstruir Jerusalén", una sociedad fraterna edificada sobre la responsabilidad compartida y el diálogo

El Papa alerta de que la primera elección no es entre un "sí" o un "no" a la tecnología, sino sobre el modelo de sociedad que se desea construir.

Un poder en manos de unos pocos

El punto de referencia de la encíclica, firmada en el 135º aniversario de Rerum novarum, es León XIII, quien dio un "nuevo impulso" a la doctrina social de la Iglesia, llamada hoy a afrontar el hecho de que "la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica están transformando el mundo".

"Cada generación hereda la tarea de dar forma a su propio tiempo, pero cada época se enfrenta al riesgo de construir un mundo inhumano y más injusto", escribe el Papa, quién señala que para afrontar el desafío de la revolución digital, se necesitan "instrumentos normativos adecuados", pero, sobre todo: "Debemos preguntarnos con realismo quién ostenta este poder hoy en día y con qué fines lo utilizan".

En el pasado, de hecho, "eran principalmente los Estados los que guiaban y dirigían la innovación". "Hoy, sin embargo, los principales impulsores del desarrollo son actores privados, a menudo transnacionales, con recursos y capacidad de intervención superiores a los de muchos gobiernos. El poder tecnológico adquiere así una nueva faceta, predominantemente "privada", y por ello resulta aún más difícil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien común". No, pues, a los "usos evidentemente antihumanos" de la inteligencia artificial: debemos preguntarnos "qué idea de persona y sociedad" subyace a las máquinas.

León XIV critica el "paradigma tecnocrático" donde la lógica de la eficiencia y el lucro gobierna las decisiones, reduciendo a las personas a "engranajes de un sistema". La encíclica sostiene que la tecnología no es neutral, pues "toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza", y puede generar nuevas dependencias, exclusiones y desigualdades.

Las nuevas formas de esclavitud

Magnifica Humanitas dedica un apartado a denunciar las "nuevas formas de esclavitud" vinculadas a la economía digital. El texto señala el "trabajo silencioso de millones de seres humanos" en tareas como el etiquetado de datos o la moderación de contenidos, a menudo a cambio de "remuneraciones mínimas". También se refiere a la extracción de tierras raras necesarias para los dispositivos, donde "adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas".

"La complicidad y la ceguera del pasado debe convertirse en un llamamiento a la vigilancia en el presente para denunciar con firmeza".

En este contexto, León XIV pide perdón en nombre de la Iglesia por el "retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud" en el pasado. Afirma que el recuerdo de la "complicidad y la ceguera del pasado" debe convertirse en un "llamamiento a la vigilancia" en el presente para denunciar con firmeza la trata de personas en sus múltiples manifestaciones actuales.

La guerra y el riesgo de la IA

La encíclica aborda con especial preocupación el uso de la inteligencia artificial en el ámbito bélico. El documento advierte que la automatización de las decisiones puede hacer la guerra "más 'viable' y menos sujeta al control humano", bajando el umbral del recurso a la violencia y presentando el conflicto como una opción rápida e impersonal. 

"No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable", afirma el pontífice.

El texto subraya que el juicio moral no puede reducirse a un cálculo y que, por tanto, "no es lícito confiar a sistemas artificiales decisiones letales". Por ello, León XIV hace un llamamiento a "desarmar" la inteligencia artificial, sustrayéndola de la lógica de la competencia armamentística, y a establecer reglas internacionales que frenen esta carrera tecnológica y aseguren la protección de los civiles.

Finalmente, el documento propone un camino basado en la responsabilidad compartida de todos los actores sociales, desde los desarrolladores hasta los políticos y los ciudadanos. La encíclica concluye con un llamamiento a "no temer ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo" para construir una "civilización del amor" donde la tecnología esté al servicio de la dignidad humana, la justicia y la paz.

La necesidad de un código ético

El Papa advierte en su encíclica que, aunque la inteligencia artificial puede imitar o simular al hombre, "no posee conciencia moral, empatía, capacidad afectiva", por lo que pide abordar la IA con sobriedad y vigilancia, "apostando por políticas y marcos jurídicos adecuados".

Por ello, León XIV considera necesario un código ético, sometido a criterios de justicia social compartida. Eso sí, advierte que "no sirve una IA más moral si esa moral la deciden unos pocos". 

Además, señala que no debe olvidarse el impacto medioambiental de las nuevas tecnologías, que requieren grandes cantidades de energía y agua, afectan las emisiones de dióxido de carbono y dañan la Creación.(Fuente: Agencia AICA, 25.05.2026).


miércoles, 17 de diciembre de 2025

'No hagan mal uso de los datos' pidió el Papa a las agencias de inteligencia

En un discurso a los servicios secretos de Italia, el papa León XIV pidió una seguridad basada en la ética, advirtiendo que la búsqueda de la paz nunca debe hacerse a expensas de la dignidad humana o la verdad.

Al dar la bienvenida a los miembros del Sistema de Inteligencia de Seguridad de Italia en el centenario de su fundación, León XIV recordó que fue en 1925 cuando se estableció el primer servicio de inteligencia coordinado de Italia, sentando las bases para construir un sistema más eficaz y coordinado, destinado a salvaguardar la seguridad del Estado. Cien años después, continuó, las herramientas y capacidades han evolucionado significativamente, pero también lo han hecho las responsabilidades y los riesgos morales asociados a esta labor.

Proteger la paz, respetar la dignidad humana

Los profesionales de inteligencia, les dijo al recibirlos hoy, 12 de diciembre, en el Vaticano, tienen confiada "la seria responsabilidad de vigilar constantemente los peligros que puedan amenazar la vida de la Nación, para, sobre todo, contribuir a la protección de la paz". Su labor, a menudo oculta a la opinión pública, es esencial precisamente porque busca anticipar las crisis antes de que estallen.

Sin embargo, advirtió el Papa, la discreción también puede exponer el trabajo de inteligencia a un uso indebido o a su instrumentalización. Por ello, continuó, el profesionalismo debe ir acompañado de una firme perspectiva ética, comenzando por el respeto a la dignidad de la persona humana.

"La actividad de seguridad", continuó, "nunca debe perder de vista esta dimensión fundamental y nunca debe dejar de respetar la dignidad y los derechos de cada persona". Incluso cuando el bien común parezca urgente, debe resistirse la tentación de eludir los límites éticos. La recopilación de información, afirmó el Papa, afecta inevitablemente los derechos individuales, una realidad que exige proporcionalidad, claridad jurídica y supervisión constante.

El Papa instó entonces a que las actividades de inteligencia estén estrictamente reguladas por la ley, sujetas al escrutinio judicial y transparentes en su gestión financiera. La seguridad nacional, enfatizó, nunca debe ir en detrimento de los derechos fundamentales, como la vida privada y familiar, la libertad de conciencia y de información, y el derecho a un juicio justo.

La ética de la comunicación

El Papa León destacó la importancia de la ética de la comunicación. En un mundo saturado de datos y transmisión instantánea, advirtió sobre los peligros que representan la desinformación, la manipulación y la explotación de los vulnerables. El "intercambio masivo y continuo de información", afirmó, exige una vigilancia crítica, especialmente ante las noticias falsas, el chantaje y la incitación al odio y la violencia.

Enfatizó que la información confidencial nunca debe utilizarse como arma para intimidar, manipular, chantajear o desacreditar a figuras públicas, periodistas o actores de la sociedad civil. Esta advertencia, añadió, se aplica también al ámbito eclesial. En algunos países, la propia Iglesia se convierte en víctima de operaciones de inteligencia que actúan con fines ilícitos, coartando su libertad.

Tales riesgos, señaló el Papa, exigen "una elevada estatura moral", no sólo de aquellos que ingresan recientemente a los servicios de inteligencia, sino también de aquellos que han servido en ellos durante mucho tiempo.

Recordando a quienes dieron su vida

El Santo Padre dedicó entonces sus pensamientos a todos aquellos que perdieron la vida durante misiones delicadas, a menudo llevadas a cabo sin el reconocimiento público. "Su dedicación quizá no aparezca en los titulares de los periódicos", dijo, "pero perdura en las personas a las que ayudaron y en las crisis que ayudaron a resolver".

Al concluir su discurso, el Papa agradeció el papel que desempeñan los servicios de inteligencia italianos para garantizar la seguridad de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano, y animó a los presentes a vivir su vocación profesional con equilibrio y discernimiento, teniendo siempre en cuenta el bien común y permaneciendo "firmemente anclados en aquellos principios jurídicos y éticos que ponen la dignidad de la persona humana por encima de todo".(Fuente: Agencia AICA, 12.12.2025, Foto: VaticanMedia).

jueves, 23 de enero de 2025

El Papa, al Foro de Davos: 'Vigilar la IA en pro de la dignidad humana'

"Cuando se utiliza correctamente, la IA ayuda a la persona humana a realizar su vocación, en libertad y responsabilidad": lo escribe el Papa Francisco en el mensaje enviado a Klaus Schwab, presidente del Foro Económico Mundial, con motivo del encuentro anual que se celebra hasta mañana en Davos, Suiza. 

El mensaje del Papa sobre la IA

El Papa Francisco, por su parte, abordó en su mensaje "el don de la inteligencia" que, según la tradición cristiana, se considera un "aspecto fundamental de la persona humana, creada 'a imagen de Dios'". Al mismo tiempo, continuó el Pontífice, la propia Iglesia católica siempre ha apoyado el avance de la ciencia, la tecnología, las artes y otras formas de iniciativas humanas.

La IA fue diseñada para "imitar" esa inteligencia humana, señaló el Papa, lo que plantea una serie de preguntas y desafíos, crecientes "crisis de verdad", "importantes preocupaciones sobre su impacto en el papel de la humanidad en el mundo" y, sobre todo, sobre "las cuestiones éticas, la responsabilidad, la seguridad humana y las implicaciones más amplias de tales acontecimientos para la sociedad". Basta pensar en el "grado de habilidad y rapidez" con el que se trabaja, superando a menudo la capacidad humana, a través de una tecnología capaz de tomar "determinadas decisiones de forma autónoma", "proporcionando respuestas no previstas por sus programadores".

La tecnología de la IA y el corazón del hombre

El Papa Francisco, en el mensaje, reconoce que la IA es "un logro tecnológico extraordinario", pero que imita "resultados asociados a la inteligencia humana" a través de una elección técnica, diferente del ser humano, que "no sólo elige, sino que en su corazón está la capacidad de decidir". Como cualquier otra actividad humana y todo desarrollo tecnológico, "la IA debe estar ordenada para la persona humana" porque, utilizada correctamente, "ayuda a la persona humana a cumplir su vocación, en libertad y responsabilidad".

Los riesgos de la IA

"Como cualquier otra actividad humana y desarrollo tecnológico, la IA debe ordenarse a la persona humana y formar parte de los esfuerzos por lograr una mayor justicia, una mayor fraternidad, un orden más humano en las relaciones sociales, que son más preciosos que el progreso en el campo de la tecnología": tal es la dirección señalada por Francisco, según el cual existe el riesgo de que la IA "sea utilizada para avanzar en el paradigma tecnocrático, que considera que todos los problemas del mundo sólo pueden resolverse a través de medios tecnológicos". 

"Dentro de este paradigma, la dignidad humana y la fraternidad están a menudo subordinadas a la búsqueda de la eficiencia, como si la realidad, el bien y la verdad emanaran intrínsecamente del poder tecnológico y económico", advierte el Papa.

"La dignidad de la naturaleza humana -indicó en ese sentido- nunca debe ser violada en aras de la eficiencia". 

"Los avances tecnológicos que no mejoran la vida de todos, pero crean o empeoran desigualdades y conflictos, no pueden considerarse progreso real", se lee en el mensaje. Por ello, la IA "debe ponerse al servicio de un desarrollo más sano, más humano, más social y más integral". 

"Los gobiernos y las empresas deben ejercer la debida diligencia y vigilancia", propuso Francisco: "Deben evaluar críticamente las aplicaciones individuales de la IA en contextos particulares, para determinar si su uso promueve la dignidad humana, la vocación de la persona humana y el bien común. Como ocurre con muchas tecnologías, es posible que los efectos de los distintos usos de la IA no siempre sean predecibles desde el principio".

"A medida que la aplicación de la IA y su impacto social se vuelven más claros con el tiempo, se deben brindar respuestas adecuadas en todos los niveles de la sociedad, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, con usuarios individuales, familias, integrantes de la sociedad civil, empresas, instituciones, gobiernos y organizaciones internacionales, trabajando en sus niveles apropiados, para garantizar que la IA esté orientada al bien de todos".

La inteligencia artificial (IA) es uno de los principales temas de debate en la 55ª edición del Foro Económico Mundial, que se desarrolla desde el lunes 20 en Davos, en los Alpes suizos, con la presencia de líderes mundiales ministros del área económica de distintos países, directores generales de grandes empresas y economistas.

El lema de la edición de este año del Foro de Davos, "Colaborando para la era inteligente", refuerza el enfoque en las tecnologías emergentes -como la IA generativa, por ejemplo (la tecnología detrás de ChatGPT)-, que traen oportunidades y desafíos.(Fuente: Agencia AICA, 28.01.2025).

lunes, 18 de diciembre de 2023

Mensaje de la Paz 2024: el Papa advierte sobre los riesgos de la IA

El Papa Francisco considera "notable" el progreso de las nuevas tecnologías de la información, especialmente en el sector digital, pero al mismo tiempo advierte acerca de "graves riesgos": así lo expresa en su mensaje para la 57ª Jornada Mundial de la Paz -que la iglesia celebrará el próximo 1º de enero-, publicado por el Vaticano este jueves y que se centra en el tema de la inteligencia artificial (IA).

El Papa denuncia, en su mensaje, los riesgos de los sistemas de regulación de las “opciones personales” basados en algoritmos, con riesgos de manipulación de individuos y sociedades.

Estas formas de manipulación o control social requieren una cuidadosa atención y vigilancia, lo que implica una clara responsabilidad jurídica por parte de los productores, de quienes los contratan y de las autoridades gubernamentales”, escribe en un texto titulado 'Inteligencia artificial y paz'.

En una reflexión sobre los sistemas de inteligencia artificial, Francisco observa que son susceptibles de difundir “formas de prejuicios y discriminación”.

“Además, algunas formas de inteligencia artificial parecen a veces capaces de influir en las decisiones de los individuos a través de opciones predeterminadas, asociadas con estímulos y elementos disuasorios”, añade.

El mensaje advierte sobre el “uso invasivo de la vigilancia o la adopción de sistemas de crédito social.

"No se debe permitir que los algoritmos determinen la forma en que entendemos los derechos humanos, dejen de lado los valores esenciales de la compasión, la misericordia y el perdón, o eliminen la posibilidad de que un individuo cambie y deje atrás el pasado”, expresa al respecto.

El Papa señala el impacto de las nuevas tecnologías en el lugar de trabajo y pide a los responsables políticos que promuevan “el respeto por la dignidad de los trabajadores y la importancia del empleo para el bienestar económico de las personas, las familias y las sociedades, la estabilidad de los empleos y la equidad salarial. "

Francisco alude a los retos que plantea para la educación el uso de formas de inteligencia artificial, defendiendo el “fomento del pensamiento crítico”.

Hablar de 'formas de inteligencia', en plural, puede ayudar sobre todo a poner de relieve la brecha insalvable que existe entre estos sistemas, por sorprendentes y poderosos que sean, y la persona humana”, añade.

El mensaje destaca además la necesidad de establecer organizaciones internacionales que puedan “examinar las cuestiones éticas emergentes y proteger los derechos de las personas.

“La dignidad intrínseca de cada persona y la fraternidad que nos une como miembros de la única familia humana debe ser la base para el desarrollo de las nuevas tecnologías”, insiste Francisco.

El Papa supone que la inteligencia artificial será “cada vez más importante”, planteando desafíos “no sólo de carácter técnico, sino también antropológico, educativo, social y político". "Así, los notables avances en las nuevas tecnologías de la información, especialmente en la esfera digital, presentan oportunidades apasionantes, pero también graves riesgos, con graves implicaciones para la búsqueda de la justicia y la armonía entre los pueblos”, continúa.

“Espero que esta reflexión fomente el progreso en el desarrollo de formas de inteligencia artificial para, en última instancia, servir a la causa de la fraternidad humana y de la paz", apela Francisco.

La Jornada Mundial de la Paz fue instituida en 1968 por san Pablo VI (1897-1978), y se celebra el primer día de cada año, con un mensaje papal especialmente elaborado para la ocasión. (Fuente: Agencia aica,14 de diciembre 2023 ).

» Texto completo del Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2024