Las viviendas representan el 43% de las pérdidas económicas directas causadas por desastres que los países notifican a la Organización.
Además, tener información sobre un desastre no siempre basta para actuar. Según un estudio publicado este martes, es fundamental que las personas tengan tanto un plan familiar como la confianza en su capacidad de protegerse.
Por otra parte, Maria Moita, de la Organización Internacional para las Migraciones, señaló que las emergencias recientes han mostrado que la preparación debe ir de la mano de la recuperación.
En Venezuela, tras los terremotos de junio, las evaluaciones revelaron que más de la mitad de los hogares afectados habían identificado las reparaciones de las viviendas como una prioridad. Las familias se enfrentaron a decisiones difíciles: permanecer desplazadas, volver a sus hogares o reubicarse en otro lugar. El alojamiento temporal proporciona seguridad inmediata, pero la recuperación requiere viviendas seguras, infraestructuras comunitarias y la creación de empleo. La lección es clara: La recuperación debe comenzar pronto, antes de que el desplazamiento se prolongue.
En Colombia, tras el terremoto de agosto, la reconstrucción de las viviendas por sí sola no era suficiente. Las comunidades también necesitaban servicios que funcionaran y oportunidades para reconstruir sus vidas.
Por todo ello, la ONU pide combinar alertas tempranas, viviendas resistentes y planes de preparación para proteger vidas, evitar desplazamientos y ayudar a las comunidades a recuperarse.(Fuente Noticias ONU, 13.10.2026; Foto: ).





