viernes, 29 de agosto de 2025

Joya emplumada: Mario Urbina descubre restos fósiles completos de ave prehistórica

El paleontólogo peruano Mario Urbina Schmitt descubrió, en el desierto de Ocucaje (Ica), un pesado bloque rocoso de origen marino que contenía los restos fósiles de una misteriosa ave en perfecto estado de conservación, de unos 20 millones de años de antigüedad, y se trataría de una especie nunca antes estudiada; y, por lo tanto, aún pendiente de identificar y de nombrar.

“Es una joya pues se encuentra en un estado de preservación excepcional. Para mí es uno de los más hermosos del mundo, pues no existen restos fósiles de otro pájaro tan bien conservados como este”, asegura el investigador del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural (MHN) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), quien hace trabajos con el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet).

El esqueleto articulado (sin huesos sueltos) corresponden a un pájaro marino entero y de gran tamaño, de aproximadamente un metro y medio de largo, similar a las dimensiones de un cóndor actual. Según su descubridor, pertenecería a inicios del periodo geológico del Mioceno.

Rasgos físicos

Sobre sus características físicas, esta ave prehistórica cuenta con un cráneo grueso, muy superior al de las aves actuales, lo que indicaría que estamos ante el hallazgo de una nueva especie.

“El cráneo de un pájaro normal tiene un grosor similar al de una cáscara de huevo. Creo que va a ser una nueva especie porque yo no conozco aves que tengan ese grosor de cráneo, advirtió.

Otro rasgo que llama la atención es su pico alargado, de unos 30 a 40 centímetros, que da algunas luces sobre su estilo de vida, ya que dicha área de su fisonomía corporal está ligada al modo de vida y la alimentación de la especie.

“Esta especie estaría asociada al ámbito marino. Por la forma del pico alargado, similar a una espada, se puede deducir que se alimentaba de peces, ensartando o clavando a sus presas”, estimó el investigador sanmarquino.

Los huesos de las alas son ligeros, típicos de un animal de vuelo planeador similar al de los albatros. “Con este tipo de alas no gastan demasiada energía para volar y, generalmente, pueden volar mar adentro, a veces por varios días o semanas recorriendo grandes distancias, precisamente, por la envergadura de sus alas, señaló.

Trabajos de recuperación

Si bien el hallazgo de esta ave misteriosa ocurrió hace dos años, recién en los próximos días Mario Urbina y su equipo de trabajo harán la colecta de los restos, que se encuentran en un bloque rocoso de alrededor de 300 kilos.

Tras su recuperación, el bloque de roca será trasladado al MHN para un estudio detallado de los fósiles, aunque sin extraerlos por completo de la roca.

“Si quieres estudiar a un pájaro, lo más indicado es que extraigas los huesos en tres dimensiones, pero yo lo voy a hacer solo en dos para no destruir una obra de arte de la naturaleza, dejando el fósil en su matriz [la roca] porque se trata de una pieza de exhibición fabulosa, adelantó.

Homenaje a ornitóloga

Aún por definir, el investigador sanmarquino expresó su interés de que esta nueva especie de ave se llame Irma Franklin, como un reconocimiento a la destacada ornitóloga y docente sanmarquina de la Facultad de Ciencias Biológicas.

Urbina estimó que, de no mediar inconvenientes, los restos fósiles recuperados del ave podrían exhibirse al público en el Museo de Historia Natural en un par de meses. /Fuente: Agencia Andina, 28.08.2025; Foto: UNMSM). 


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